Normalmente dejo los temas políticos para otras secciones de esta revista Indicios Magazín-e, pero dado el corte del material a comentar definitivamente este era su lugar.
Esta semana, iniciando septiembre, comenzamos a escuchar y ver estos spots que resumen aspectos del Quinto Informe de Gobierno del gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto.
A reserva de análisis más concienzudos, en una primera aproximación, desde el punto de vista de comunicación me parece un vídeo, una serie de anuncios acertada en su concepto y finalidad. Probablemente así los habría hecho yo, excepto porque la frescura y el relajamiento del mandatario estatal que refleja la "tranquilidad luego de la labor cumplida", cae en la cursilería por arte de la selección musical y la edición. El guión claramente parte de la improvisación, arte en que ha mostrado gran habilidad el mandatario estatal.
Es la primera vez que vemos en México spots con esta calidad y enfoque, pero no es la primera vez que vemos incurrir a los comunicadores a cargo en el mismo error: demagogia mediática.
Aun cuando mi visión personal sobre la posición política del gobernador Enrique Peña Nieto y sus aspiraciones presidenciales me inclina a pensar aún que estamos frente a una campaña para afianzar un señuelo, y que el verdadero candidato priyísta saltará en el momento justo, ciertamente las encuestas y sondeos de opinión lo colocan muy por encima de varios de los personajes de la oposición, casi sin competencia podríamos decir.
No obstante, el público, siempre sensible a la intensionalidad (fuerza expresiva) y la intencionalidad (propósito) de los mensajes no podrá dejar desapercibido el tono melodramático de esta campaña. Y es contradictorio porque ese es quizá su mejor valor, por presentar al político con un "rostro humano", no exento de defectos, pero más inclinado hacia sus virtudes, determinado por sus anhelos. Esta campaña nos coloca ante la imagen de un protagonista, además de galán, en el sentido más puro de construcción dramática, que aún gozando de una posición privilegiada ha salvado obstáculos, ha interactuado directa e indirectamente con los "villanos" antagonistas para establecer, mantener o modificar el orden en beneficio de la comunidad. Es el héroe épico. "El hombre que hacía falta".
Lejos de caer en una apología del personaje o de los comunicadores que realizaron esta campaña o, el lado contrario, lejos de los vituperios, es claro que los asiduos consumidores de este tipo de mensajes comprarán la imagen propuesta, el paradigma implícito, para encaminar la opinión pública con una orientación hacia el soporte de:
- Las campañas para la elección de gobernador en 2011 en el Estado de México
- La campaña para la elección presidencial en 2012.
Es claro que como cimientos mercadológicos, productos como estos apuestan al momento, pero no necesariamente cuidan los cambios en las tendencias de la opinión pública. Al señalar los "500 compromisos cumplidos", también se coloca al personaje en la cuerda floja, pues el cumplimiento, o la percepción de cumplimento, mejor dicho, no es igual en un sector de la población que en otro.
¿A quién se dirige entonces este mensaje? Definitivamente al público cautivo, a las "fuerzas vivas" que vienen acomodándose y organizándose en torno a Enrique Peña Nieto. No es aún una campaña para tratar siquiera de atraer a los inconformes o a los indecisos. Y eso coloca a los spots como esfuerzos anodinos a los ojos de buena parte del vulgo. De todos modos, habrá que ver las mediciones.
3 Comentarios. Click aquí para comentar:
Me parece bueno el análisis que haces de estos spots. Los vi y pensé que eran un "éxito", al menos en la realización y en la intención. ¿alguién sabe quien los realizó?.
Gracias por el comentario, Víctor. En muy breve tiempo responderé a tu pregunta.
En respuesta a tu pregunta, Víctor, el vídeo fue realizado en su totalidad por la misma oficina de Comunicación Social del gobierno del Estado de México. Una de las cabezas responsables ha sido Margarita Neyra.
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